Tendencia a la baja para el petróleo

Ante un mercado en continuo cambio y a la luz de los resultados que los organismos autorizados como el FMI, el BCE, S&P y demás van arrojando, hay un claro afectado: el petróleo.

No sólo debemos hablar en este caso de los datos publicados, sino de la inestabilidad política, las dudas sociales y los acontecimientos que vienen copando portadas por todo el mundo.

Durante estos últimos meses, la tendencia a la baja del barril de brent le ha situado en niveles de 2009, con precios que llegan a menos de 89 dólares, mientras que el West Texas se sitúa en precios que rondan los 84 dólares en noviembre.

Esta bajada, según los datos publicados durante la última semana, llega ya al 26%, beneficiando, entre otros, a los países importadores de todo el mundo, entre los que se encuentra España. Pero esto es sólo una de las caras de las monedas de esta nueva coyuntura.

¿Cómo ha llegado a este punto?

Por un lado, las nuevas técnicas de extracción son una de las variables más asociadas a esta depreciación, aunque obviamente no son las únicas.

La posibilidad del avance de una independencia energética por parte de Estados Unidos durante el próximo inverno, sumado además a la depreciación también del dólar y de otras divisas como el euro, hacen que el impacto por la caída del precio de la energía pueda pasar factura en los países Exportadores de Petróleo, incluso haciendo que se “cierre el grifo” como está pasando ya en Arabia Saudí. Esta es uno de los datos que más atención requieren a la hora de anticipar los nuevos escenarios en los que se enmarcará esta nueva situación y en la que llevan días centrados observadores como los de Versus Wealth Management.

Por el contrario, otros países exportadores como Irán, dada también su situación social y económica, están de acuerdo con ajustar los precios de venta para no perder una cuota de mercado necesaria para hacer que cuadren los números en este contexto.

Algunos de los países más afectados con toda esta nueva coyuntura económica del petróleo son los países productores emergentes como son Brasil y Rusia, que pueden sufrir un revés en su planteamiento económico de cara a final de año y a las balanzas de 2014.

Como siempre, el mercado puede acabar dando un giro en el momento que se acerquen los meses de mayor consumo, con lo que aún hoy se sigue sin tener del todo claro cuál será la tendencia del petróleo de cara a diciembre o principios del año que viene, aunque todo apunta a que no volverá a ponerse en máximos como los de abril de 2010, cuando cotizaba a 126,65 dólares.

Lo cierto es que esta bajada ayudará, y mucho, a la presión ante los datos de inflación que se publican durante las próximas semanas no sólo en Estados Unidos, sino en muchos otros países alrededor del mundo.

Habrá que ver finalmente cómo se reajustan los precios de noviembre y diciembre para poder augurar la tendencia que tendrá ya desde 2015, aunque a nivel usuario, puesto que se compra a un mes vista, debería empezar a notarse con una rebaja a partir del próximo mes en el precio de consumo.

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